viernes, 23 de abril de 2010

Hasta que la muerte nos separe.


Recuerdo los tiempos que pasamos juntos, todos esos paseos, teníamos un millón de preguntas… Todo sobre nuestras vidas. Y cuando llegamos a New York todo cambió… Recuerdo esos tiempos, no fueron suficientes, solía pasar como estando soñando, excepto que siempre despertamos. Nunca pensé no tenerte aquí, ahora. Esta noche, he caído y no puedo levantarme. Necesito tus manos amorosas para hacerlo y cada noche te extraño, no puedo mirar hacia arriba y saber que las estrellas te están sosteniendo. Recuerdo la última noche, todas las cosas que me dijiste que no pudieron esperar, ese último café que derramamos. La poesía con la que me enamoraste, sigo leyéndola cada noche antes de acostarme, me ayuda a dormir contigo aunque no estés. Me siento vacía, no me siento persona, no me siento viva sin ti. Tú te has ido y te has llevado mi alma y mis ganas de vivir. Prefiero una vida contigo a una eternidad sin ti. Sé que estás ahí, pero no comprendo porque he de seguir en este mundo tan ruin pasando los peores días de mi vida pudiendo estar junto a ti, donde quiera que estés. Sé que no puedes volver, pero si alguien me concediera un deseo, desearía despertar una vez más a tu lado.



Vita Burke.



No hay comentarios:

Publicar un comentario